“Me llamo Bond, James Bond”
La marca Aston Martin para siempre irá unida a la saga de películas del célebre espía británico al servicio de Su Majestad, pero tiene una larga e interesante historia al margen de las aventuras de James Bond. Aston Martin fue creada en 1913 por el empresario Robert Bamford y el piloto Lionel Martin con el nombre Bamford & Martin Ltd. Martin era un ciclista conocido por ganar algunas carreras en Aston Hill y en honor a ello el primer coche construido por la empresa fue bautizado como Aston Martin. Fue equipado con un motor Coventry Simplex y con un chasis Isotta Fraschini.
Tras la marcha de Bamford en 1920, Martin logró que el conde Louis Zborowski invirtiera en la empresa, pero en 1924 murió y Martin vendió la empresa que pasó a denominarse definitivamente Aston Martin. En 1927 nació el célebre logo que todavía perdura. El piloto Sydney Charles Houghton Davis, conocido como Sammy Davis, dibujó el emblema de la marca, compuesto por dos alas. Hay varias explicaciones sobre el concepto utilizado por Davis, pero la más probable es que imitó las alas de un escarabajo egipcio. Davis era un fanático de la egiptología.




